martes, 1 de septiembre de 2015

DESARROLLO IMPULSIVO



 Cristhian A Montalvo Orejuela
DESARROLLO IMPULSIVO
Gracias al desarrollo podemos obtener muchas ventajas en todo tipo de campos laborales o de la vida cotidiana, haciendo mucho más “fácil” la realización de deberes, optimizando tiempos  de producción o reduciendo distancias gracias a los objetos tecnológicos que nos ha brindado, el desarrollo no obstante en las últimas décadas se viene perpetrando proporcionalmente con problemas ambientales, sociales etc. ¿Pero si sabemos hasta donde es bueno el desarrollo porque seguimos forzando este?  A qué se debe ese afán de llegar a la utopía del desarrollo sacrificando todo lo que se le atraviese a su alrededor, sin dejar el más mínimo respeto entre lo tangible e intangible; una breve brecha en la cual los recursos naturales son afectados hasta  el punto de desaparecer por el dicho desarrollo que nos conviene a todos o mejor dicho a unos cuantos.
El escritor William Ospina plantea “un universo así reducido, es suficiente para los fines de esta civilización ,dinamizada hoy por la fuerza ciega del gran capital, y empujada por el lucro como único gran propósito general de la especie”1 esta realidad se ve cada vez  más en nuestro círculo social o ambiente donde como nos da entender el escritor estamos arrastrados por esa  fuerza mayor que es el capital, hay una frase que se dice mucho en estos tiempos “uno vale por lo que tiene” si en este momento tu no produces o ayudas a mover la gran maquina por decirlo asi del capital, el cual ayuda a un desarrollo más rápido estas llamado a considerarte un estorbo para la sociedad, en cambio si contribuyes con ese desarrollo serás visto con buenos ojos ante la sociedad.
Al igual no nos importa la huella ecológica que está causando dicho desarrollo, así sepamos  las estadísticas que nos presentan cada día sobre cuantos planetas necesitamos para poder soportar nuestro ritmo de vida, si se  supone que el desarrollo no solo es avanzar sino preservar recursos para que las generaciones futuras puedan sobrevivir, ¿porque tratamos de llegar a esa utopía?, no nos basta con estar cómodos con el nivel de consumismo que como personas llegamos a padecer, es terrible ya que consumimos y gastamos recursos en cuestiones que no necesitamos, si la mayoría de las personas supiéramos los costos de producción que lleva cada producto que vemos en el mercado nos asustaríamos y es ahí donde entran los medios de comunicación los cuales son los promotores y los que impulsan a las personas a volverse consumistas; una de las personas que están en contra de esto es el economista francés Serge Latouche el cual nos esboza en una de las entrevistas que le fueron realizadas con una particular pregunta  “¿en un mundo finito, puede haber crecimiento infinito?” La pregunta es clara y su respuesta va incluida en la pregunta, claro que no podemos tener un crecimiento infinito pero la cuestión es ¿hasta dónde seremos capaces de llegar?, ¿hasta dónde no lo permitirá la madre naturaleza?  Eso aún no lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que nos queda poco; varios  autores se hacen esta pregunta ¿podemos salir del crecimiento? a lo que responde el economista Max Neef, quien en pocas palabras nos da a entender que no podemos parar pero si podemos controlar nuestras falsas necesidades que conllevan poco a poco a la destrucción, solo que la humanidad piensa que si no se hace lo actualmente obrado, es llevar el desarrollo a la edad de piedra.
“Hemos hecho del crecimiento una especie de fetiche y se ha convertido en un poco todo y cualquier cosa”.Serge Latouche. Uno de los puntos claves del  desarrollo es la innovación pero cada vez se ven “inventos” que la verdad no sirven para suplir una necesidad verdadera, aunque igual cabe decir que mueven la economía, estos inventos a medida que pasa el tiempo se van transformando en reinos de basura porque siempre va salir algo más innovador de ese producto en poco tiempo, además de que estos mismo cada vez tienen un periodo de vida util más corta, esto con la intensión de que las personas tengan que  comprar otro o uno mejor creando necesidades para las personas, así se va creando un ciclo consumista en el que cada vez se vuelve más necesario derrochar para nuestra comodidad por ejemplo los celulares, “El universo desacralizado en que vivimos hoy, nos describe el periodismo, el que nos vende la publicidad, el que nos ofrece el turismo; ese universo explorado por la ciencia, manipulado por la técnica, transformado por la industria, se va cambiando gradualmente en un reino de escombros donde sobra toda religión, donde sobra toda filosofía, donde sobra toda poesía; un mundo vertiginoso y evanescente donde todo es desechable, incluido los seres humanos.”1
La globalización se basa principalmente en la movilidad de recursos financieros y comerciales, esto ayuda a un desarrollo económico dinamizado  en el cual se materializa en un mercado mundial; esto afianzaste ventajas a la hora de buscar un desarrollo económico, pero también nos cega a la realidad, cada vez más  se pierden los  valores del ser humano los cuales se están convirtiendo en valores adquisitivos, la degradación social que está causandoes el desarrollo mal utilizado es muy evidente pero los medios de comunicación y nosotros no prestamos atención a esto, solo se presta atención cuando los afectados somos uno de nosotros o alguna persona con gran poder; William Ospina referencia a Nietzsche  y a Marx en su libro, es tarde para el hombre donde nos damos cuenta que ya estábamos advertidos desde hace mucho “Marx anuncio que todas las cosas se convertirían en mercancía: mercancías son hoy la belleza y la salud, el aprender y el celebrar, mercancías el arte y el saber; primero nos vendieron la tierra y el fuego, hoy nos venden el agua elemental y mañana tendremos que pagar por el aire”1 como lo hemos venido hablando y recalcando no sabemos hasta donde somos capaces de avanzar ya no somos libres y desde el primer momento en que nacemos ya hacemos parte de ese sistema, ya que implicamos un gasto .
Así como servimos para hacer más adinerados a los grandes emporios sin darnos cuenta, somos títeres que  consumimos para sobrevivir; pasa una particularidad en Colombia, por ejemplo, somos un país subdesarrollado el cual va vendiendo el alma de sus recursos naturales y cantidad de cosas que de que es dueño y que su verdadero valor nadie se lo imagina, por alcanzar dicho desarrollo no captamos que estamos en el límite y somos uno de los pocos países que no necesita llegar a un gran desarrollo para conseguir ser un país fuerte en la producción y economía, mientras que por otro lado los países desarrollados quieren devolverse y revertir los daños causados al planeta, nosotros vamos corriendo a alcanzarlos y conseguir ser como ellos, cual es la necesidad de querer parecernos a una potencia mundial si sabemos que lo único que nos ha traído ese corre corre es más desigualdad ,problemas sociales, drogadicción y terrorismo. "En este planeta para que pocos puedan morir de indigestión es imprescindible que muchos mueran de hambre" Eduardo Galeano, el Subdesarrollo. Esta  frase  es muy reveladora de nuestra realidad y lleva a pensar que nosotros los colombianos y los latinoamericanos nos estamos muriendo de hambre por alimentar a las grandes potencias del desarrollo, la televisión nos está vendiendo un modelo de vida al que no estamos acostumbrados y al que nuestras capacidades no nos dan para sostenerlo.
Para concluir cabe resaltar que aunque sabemos hasta donde es bueno el desarrollo ya es muy difícil parar el ritmo al que este va, a decir verdad es casi inevitable y lo único que queda por hacer además de crear conciencia es tratar de reducir la huella ecológica que a su paso está dejando este dicho desarrollo, donde el ser vale más por lo que tiene que por el mismo SER, en un absurdo consumismo que favorece a unos pocos haciendo un carnaval de risas y llantos para todo ser vivo y destruyendo todo recurso posible, no solo sobre la tierra sino del exterior.



                                                  


Bibliografía

Ospina, W. (1994). Es tarde para el Hombre. Grupo Editorial Norma.
Manfred A. Max-Neef.(1993).Desarollo a escala Humana. Editorial Nordan-Comunidad
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Web-grafía

Serge Latouche, gran ideólogo del decrecimiento. Disponible
https://www.youtube.com/watch?v=fvBsiP3hAmA
Eduardo Galeano, el Subdesarrollo. Disponible
https://www.youtube.com/watch?v=fRNzZNYHek4

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